Interrumpir el embarazo.

8wks.jpgEl mayor logro social de Zapatero va a ser que las niñas en España puedan abortar sin que sus padres lo sepan. ¿Alguien pensó que el objetivo de una sociedad avanzada era que las mujeres no perdieran derechos y tuvieran igualdad de oportunidades a pesar de quedarse embarazadas? Pues no, eso es trabajoso y complicado. Lo mejor es que aborten, perdón, que interrumpan voluntariamente su embarazo.

No soy dogmático, no estoy en contra del aborto por pertenecer a tal o cual religión o partido político. Sólo me guío por lo que la lógica y la razón me dictan. Lo mismo critico con fuerza la oposición de la iglesia al preservativo (y a otras cosas), con las mortales consecuencias que eso tiene especialmente en África, como desapruebo sin contemplaciones que matar a un no nacido sea lo mejor para hacer del nuestro un país donde hombres y mujeres sean iguales en todo. No me creo que un feto de 12 semanas sea sacrificable en aras de un supuesto derecho. El corazón de un ser humano empieza a latir entre los 18 y los 30 días después de la concepción, el esqueleto está creado a los 42 días, a los 45 hay actividad cerebral y a las 10 semanas todos los órganos del cuerpo están desarrollados. No sé si los nueve expertos consulatdos por Bibiana Aído sabían todo esto y desearía saber quiénes son esas mentes tan lúcidas.

Si no queremos niñas de 16 años embarazadas demos educación, formación y valores ¿acaso no tiene aquí cabida la famosa Educación Para la Ciudadanía? Pero, sobre todos, hagamos saber a nuestros jóvenes que hay que ser consecuentes con lo que hacen, que a lo hecho, pecho.

Si queremos que un empresario no pregunte a una mujer si piensa tener hijos para contratarla o ascenderla hagamos una ley que beneficie al empresario por tener en plantilla a una mujer embarazada o madre, que no le cueste un euro ¿por qué no cambiamos el “aborto libre y gratuíto” por el “guarderías de calidad gratuítas y en todos lados”?

Creo que Bibiana Aído no tiene hijos. A lo mejor si algún día acude embarazada de pocas semanas al ginecólogo (o ginecóloga) y le dejan oír el corazón de su futuro hijo (o hija)  cambie de opinión. Por que, si no, las futuras generaciones nos mirarán como salvajes.

Matar nunca es la solución.

Nota: La foto que acompaña esta entrada es la de un ser humano de 8 semanas.